EL MÉDANO, MAGNÍFICO CUENTO DE JOSÉ SAMAMÉ SAAVEDRA | MÁS LITERATURA

Por: José Antonio Samamé Saavedra

Hace unos días sucedió un terrible problema en la cárcel, la cual está ubicada a unas cuadras del pueblo, unos peligrosos asaltantes que habían sido trasladados a la carceleta del distrito de Picsi, se fugaron a lo más profundo del Médano con dos rehenes, el policía de turno y la oficinista. El oficial Samillán, inició una implacable búsqueda y rescate con cinco agentes del orden, para controlar la zozobra que se vivía en ese momento. Al día siguiente de la feroz persecución policial, el oficial visitó la casa e invitó a Felipe para que realice un reportaje sobre el rescate de los rehenes, propuesta que Felipe dudó al inicio, pero fue convencido por el oficial y fue veloz a visitar a sus compañeros de trabajo Mila y Jhon.

Casi al ingresar a la huaca el oficial frenó de lleno el vehículo ante la aparición de una persona tendida a un lado del camino, que balbuceaba y perdía el conocimiento, el oficial preocupado determinó que el malherido sea llevado lo más pronto posible a un nosocomio en uno de los vehículos. El ambiente en el vehículo del oficial, que trasladaba a Felipe, era tenso, pero eso no impidió continuar con la búsqueda. A casi mitad de la extensa y desolada huaca, divisaron unos huecos enormes y profundos, lo que hacía imposible el acceso de los vehículos y los obligó a caminar por el terreno árido. No muy lejos de ahí, unos hoyos profundos se convirtieron en una escena espantosa de un crimen, hallaron unos cuerpos, uno boca abajo, otro desmembrado sin cabeza y otro cuerpo partido por la mitad que parecía haber intentado arrastrarse para salvarse de una muerte horrorosa. El oficial ordenó de inmediato revisar los cadáveres encontrados para verificar si eran los rehenes.

Después de presenciar la aterradora y asquerosa escena, el oficial les dijo a los suboficiales que regresen urgente a la comisaría para informar lo sucedido y retornen a la escena del crimen con el fiscal. A cierta distancia, uno de los guardianes del orden que peinaban la zona, avisó al oficial que a unos pasos de ellos, había una mujer humilde de mediana edad que caminaba casi rengueando, lo que causó sorpresa. El oficial, le mencionó a la señora el peligro que estaba expuesta por los delincuentes prófugos. La señora, casi sin entender, le dice que es la primera vez que su esposo, ha demorado en llegar a casa. Cerca de ahí había una casucha de madera con techo a dos aguas, los policías pusieron las medidas de seguridad e ingresaron dos de ellos al lugar y los otros resguardaban el exterior. Por desgracia, quedaron impactados al ver que su compañero estaba desollado y colgado de una viga. El lugar estaba adornado de joyas de oro y plata, además de antiguas vasijas de cerámica.

El oficial, sumido en tristeza por la pérdida de su amigo, le cuenta a la mujer, que se habían topado con una espantosa escena de crimen y era muy probable que uno de esos cadáveres sea su esposo, la señora quedó paralizada, sin poder decir palabra alguna, solo lloró desconsoladamente, salió quejándose y corrió como una loca, hasta perderse entre un matorral que yacía delante de ellos. El oficial cogió la radio que estaba enganchada en el cinturón de su uniforme, para reportar el hecho y pedir refuerzos de inmediato, pero el intento fue en vano, debido a la falta de señal en la huaca, sin importar las limitaciones, decidió continuar con la búsqueda. En un descuido, sin importar nada y sin escuchar los reclamos que hiciera Fredy, Jhon se apoderó de una reliquia dorada en forma de un animal alado, que metió disimuladamente en el bolsillo izquierdo de su pantalón a vista y paciencia de los hombres del orden. Después de salir de aquel macabro lugar, continuaron por un lugar sombrío. Desafortunadamente, pasando los matorrales tres policías incluyendo el oficial, sufrieron una aparatosa caída en una enorme excavación que estaba escondida, aparentaba ocultar un gran tesoro, por suerte el oficial, se sostuvo de unas ramas que sobresalían del borde de la fosa siendo auxiliado rápidamente y los demás policías que cayeron no sufrieron daños severos.

En el fondo de la excavación, había una mujer joven amarrocada e inconsciente, sobre una pila de piedras, el oficial y los demás que apreciaban el hecho desde la parte superior de la fosa, se alegraron al saber que habían encontrado a la joven oficinista, que buscaban hace unos días.  El policía más alto y fornido, liberó los brazos de la mujer y el otro policía que estaba lastimado soltó los pies de la oficinista, el primero a su vez se percató de las piezas de oro y plata semi enterradas bajo la pila de piedras que descansaba el cuerpo de la mujer, el hombre del orden levantó un par de piezas de oro contemplando la belleza de las reliquias y de forma intempestiva la joven mujer que habían liberado se transformó en una horripilante vieja con ojos blancos y hundidos como poseída por una fuerza paranormal, una boca prominente y pelo completamente cano, mordió la muñeca del hombre del orden que sostenía las bellas piezas históricas, hasta arrancársela, su compañero y los demás quedaron impávidos y aterrorizados, el agente del orden sacó su arma para disparar a esa cosa, pero fue inútil, nada pudo hacer ante el poder del mal, porque la monstruosa vieja saltó con rapidez para apoderarse del cerebro y tragárselo casi por completo.

La horrenda vieja, resistió increíblemente a los disparos que le aplicaron en simultáneo los hombres del orden. El hombre armado seguía disparando para salvar a su compañero uniformado, pero en lugar de eso, el horrendo monstruo infernal se volvió más irascible y con más apetito a la carne humana, le lanzó el cuerpo inerte a su atacante quien cayó bruscamente al piso y se arrastró hacia él, amenazándolo con devorarlo. El valeroso hombre seguía luchando por su vida, pero fue lastimado en el brazo que sostenía el arma, el monstruo desgarró su vestimenta, en un acto heroico, el oficial Samillán saltó al forado para salvar a su compañero, cogió fuertemente con un cinturón a la horrenda bestia. La indomable criatura del infierno se escapó de la fosa y se arrastró rápidamente por los bordes de la excavación, como si fuera una feroz culebra y hasta despareció en los matorrales.

Después de sacar a las víctimas de la fosa con unos cintos entrelazados, el oficial decidió reanudar la búsqueda al día siguiente, debido a que se ocultaba el sol y por la presencia de los sucesos extraños, que ponían en zozobra la propia vida de los presentes. El oficial insistió ponerse en contacto con el refuerzo, el cual debió llegar hace unas horas, pues teme lo peor e insistió y se comunicó una vez más, sin obtener respuesta alguna, por la interferencia en la señal del equipo, sin embargo, pudo escuchar algunas voces raras que se colgaban de la señal, pero no podía entender lo que decían.

Casi al anochecer, Mila se asustó, porque escuchó unos pasos que los seguían y vieron unas sombras que se movían de forma sospechosa a escasa distancia, los policías gritaron —son los malditos criminales— y en instantes se inició una feroz balacera, el oficial cubrió a Mila y a Fredy con su cuerpo, resultando gravemente herido. Cuando pasó el peligro, los hombres del orden atendieron de inmediato al oficial, quien yacía en el piso desangrándose y los demás estaban conmocionados, por el terrible suceso. El oficial ordenó a sus compañeros retirarse, porque tenía algo importante que decirle a Fredy, le contó, que hace 13 años, el suboficial Jaime Samillán, hermano del oficial Samillán, le asignaron una misión especial en el Médano, sobre el tráfico de reliquias de la cultura norteña de Lambayeque, el operativo “contra huaqueros” evidenció muertes extrañas de los huaqueros y una noche de sábado, su hermano no regresó. Al día siguiente, fue a buscarlo temprano, pero los subalternos no tenían noticias suyas, ese día el mismo operativo se internó en el Médano en la búsqueda, pero no pudieron encontrarlo, era como si el Médano se lo hubiera tragado por completo. Al terminar de escuchar lo dicho por el oficial Samillán, Fredy se quedó mudo y sin aliento, además el oficial, le entregó las llaves de su vehículo para que puedan escapar del lugar, los presentes guardaron minutos de silencio por el querido oficial.

Decidieron irse de inmediato del terrorífico lugar, cuando el policía buscó al subalterno herido, escuchó algo que se movía en la oscuridad, alumbró con la linterna y quedó petrificado al ver una bestia humanoide de color albino, con una cabeza enorme, hocico provisto de filosos dientes con patas gruesas y largas, junto a pesadas cadenas que arrastraba. El uniforme del subalterno estaba hecho trizas cerca de la bestia descomunal, el policía no soportó ver esa demoníaca figura que había poseído a su compañero y alterado, disparó una y otra vez sin parar a ese horrendo demonio, lo cual provocó que el monstruo se le abalance, degollándolo en el acto y destrozó el resto del cuerpo en pedazos, con sus enormes y filosas garras.

Fredy y Mila corrieron con mucha prisa, por fin encontraron el vehículo que estaba aparcado a unos pasos, Fredy se da prisa, colocó la llave y aceleró la máquina, para dejar atrás al demonio encadenado, que los perseguía sin darles tregua, el demonio golpeó el auto para despistarlos, pero no los impactó seriamente, pero de forma sorpresiva un ente parecido a un ave con forma humana con plumaje opulento de color noche, enorme tamaño, ojos que destellaban pavor, tenía además un prominente pico y unas largas garras para cazar. El vehículo, dio varias vueltas de campana, hasta caer en seco en una enorme y profunda fosa, los sobrevivientes estaban tendidos sobre el piso y perdieron la conciencia por el fuerte impacto del accidente, cuando volvieron en sí, se quedaron impávidos, contemplando una majestuosa y misteriosa ceremonia religiosa de entierro Muchik, en unas impresionantes estructuras ceremoniales, donde los personajes hacían gala de los más increíbles ajuares dorados que brillaban intensamente hasta enceguecer, en la ceremonia los sacerdotes vestidos con atuendos en forma antropomorfa iban a sacrificar a tres individuos, dos mujeres y tres hombres, las tumbas estaban repletas de cerámicos y objetos dorados. Cuando terminaron de ejecutarlos, aparecieron frente a las tumbas, unas poderosas imágenes de seres divinos en forma de animales con apariencia humana, se llevaron consigo las esencias del sacrificio. Pero la imponente escenografía ritualista del entierro, desapareció de forma misteriosa, los sobrevivientes creyeron haber tenido una alucinación producto del accidente.

De pronto se formó de la nada otra escenografía ritualista y surrealista, se trata de un ritual más siniestro centrado en el sacrificio de decenas de niños, adolescentes y animales en zonas aledañas a una playa norteña del país, siendo asesinados con un cuchillo ceremonial en el pecho, enseguida les arrancaron el corazón, cuya sangre derramada se servía en queros sagrados para el posterior consumo del líder Muchik. Los perturbados amigos se quedaron completamente horrorizados por estos actos barbáricos, después apareció una hermosa luna resplandeciente en lo alto del macabro ritual, y empezó a llover de forma desmesurada a cántaros inundando por completo el recinto de la portentosa estructura ceremonial, parecía tratarse del Fenómeno del Niño Costero en plena precipitación, que impactó de forma severa el territorio y obligó al retiro del lugar,  después de exclamar súplicas con insistencia a sus dioses para detener su ira, permitieron que la civilización ancestral continuara existiendo.

Cuando Mila, miró de forma detenida a una de las deidades, reconoció de inmediato y se dio cuenta que son los monstruos, quienes los han venido persiguiendo. Mila aterrorizada grita e interrumpe la ceremonia, los seres poderosos con los miembros de la élite Muchik se enfurecieron y fueron a su encuentro. La ostentosa ceremonia comenzó a perder su bello y resplandeciente color dorado astral, como si se tratará de un espejismo, debido a la predominante fuerza del fenómeno del Niño, la escenografía montada mágicamente se desvaneció rápidamente, Fredy y Mila corrieron desesperados para no ser atrapados por los protectores moches, Fredy se quedó detrás de Mila, sin opciones de salvación y la protegió de las entidades ancestrales, que intentaban apoderarse de ella, el fulgor se llevó consigo de a pocos los últimos intentos de este por vivir, mientras que Mila intentaba salir entre los escombros de la profunda y oscura fosa, resistiéndose a no ser atrapada por las osamentas, que habían cobrado vida, así como los cuerpos momificados de varios de los miembros Muchik, que la jalaban con sus esqueléticas manos, Mila muy nerviosa al borde de la locura, resiste y lucha por zafarse de la maldición Moche y estira su brazo desde del interior de la fosa hacia la superficie de la tierra para escapar.

***

Hasta ahora no puedo comprender que pasó con mi hermano, mi mamá sigue esperando su retorno cada momento y no deja de leer el titular de “Perdidos en el Médano”, acerca del reportaje de unos periodistas y sobre el secuestro de unos criminales, que fue publicado por el diario “Lambayecano”, que solía comprar mi madre. Unos días después de la publicación, el diario quedó fuera de circulación, por razones desconocidas e insólitas. No quedó claro, lo que pasó en realidad, las explicaciones, que se tejieron al respecto de su desaparición son irreales.

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