5 poetas mexicanas del siglo XX que debes leer | MÁS LITERATURA

Por: Andrea Castillo Pacheco

La poesía mexicana escrita por mujeres siempre ha sido diversa y muy rica en temas. Por este motivo, te presentamos a 5 poetas mexicanas del siglo XX que debes leer.

Rosario Castellanos (1925-1974)

Fue una escritora que cultivó prácticamente todos los géneros literarios: poesía, ensayo, cuento, novela y teatro. Durante 26 años Rosario Castellanos dedicó sus mejores momentos, los más lúcidos y los más plenos para crear una obra que la expresará de cuerpo entero: sus sentimientos, su desamor y soledad, pero al mismo tiempo plasmó un registro del mundo y del contexto social que le tocó vivir, ejerciendo una crítica voraz, fidedigna y con humor ácido hacía las situaciones que aquejaban a las mujeres de su época, manifestando los prejuicios y la opresión que padecían. Así como a las clases no privilegiadas, los indígenas. En la poesía de Castellanos se plasma la muerte, el amor, el desamor, los derechos humanos de las mujeres y la melancolía, temas que nos permiten entender la visión de Castellanos sobre el mundo: donde belleza y realidad se confrontan constantemente.

Estoy aquí, sentada, con todas mis palabras…

Estoy aquí, sentada, con todas mis palabras
como con una cesta de fruta verde, intactas.

Los fragmentos
de mil dioses antiguos derribados
se buscan por mi sangre, se aprisionan, queriendo
recomponer su estatua.
De las bocas destruidas
quiere subir hasta mi boca un canto,
un olor de resinas quemadas, algún gesto
de misteriosa roca trabajada.
Pero soy el olvido, la traición,
el caracol que no guardó del mar
ni el eco de la más pequeña ola.
Y no miro los templos sumergidos;
sólo miro los árboles que encima de las ruinas
mueven su vasta sombra, muerden con dientes ácidos
el viento cuando pasa.
Y los signos se cierran bajo mis ojos como
la flor bajo los dedos torpísimos de un ciego.
Pero yo sé: detrás
de mi cuerpo otro cuerpo se agazapa,
y alrededor de mí muchas respiraciones
cruzan furtivamente
como los animales nocturnos en la selva.
Yo sé, en algún lugar,
lo mismo
que en el desierto cactus,
un constelado corazón de espinas
está aguardando un hombre como el cactus la lluvia.
Pero yo no conozco más que ciertas palabras
en el idioma o lápida
bajo el que sepultaron vivo a mi antepasado

Pita Amor (1918-2000)

Fue una mujer extravagante e intrépida. Nunca le importó el “qué dirán”. Era hermosa, tanto que Diego Rivera la pintó desnuda 3 veces. Una poeta que traspaso fronteras gracias a su imagen, su talento y controversial comportamiento. Su poesía trata del miedo, la angustia, la soledad. Sus versos hablan de la angustia de vivir, de Dios, de la nada. “Dentro de mis temas poéticos lo que cuenta menos es el mundo exterior y no se diga ya el físico, mucho menos el histórico.”. Entre sus poemas destacados están: Círculo de angustia, Puerta obstinada y Soy dueña del universo.

Soy dueña del universo

Soy dueña de las montañas,
de los astros, y los soles,
de mapas y mirasoles
dueña soy de mis pestañas
de mis lúcidas hazañas,
del fuego de mil crisoles
de ruedos con toros y oles
Y del viento de las cañas,
soy dueña del firmamento
porque lo miro en aumento,
soy dueña de los espejos
porque plasmo sus reflejos,
soy dueña del universo
porque lo invento en mi verso.

Dolores Castro (1923- )

A sus 97 años, esta poeta, ensayista, narradora y crítica literaria. Ha recibido grandes premios por su prolífica literatura. Entre ellos destacan el Premio Nacional de Ciencias y Artes en Literatura y Lingüística, 2014 y la Medalla José Emilio Pacheco 2016. Dolores Castro teje el sentido de la identidad en los pequeños asombros de la vida diaria. En ella hasta el dolor es parte de la comunión con el mundo y comparte con la naturaleza las reacciones más instintivas, las vitales. Su poesía trata de la muerte, el desamparo, la melancolía, de los recuerdos, de la libertad que atormenta, pero también tranquiliza. La poesía de Dolores Castro nos transmite la imagen de quien tiene el valor de enfrentarse a la lucha diaria, de la mujer que se levanta conscientemente de la finitud de la existencia en el detalle mínimo, a cada instante.

Algo le duele al aire

Algo le duele al aire,
del aroma al hedor.
Algo le duele
cuando arrastra, alborota
del herido la carne,
la sangre derramada,
el polvo vuelto al polvo
de los huesos.
Cómo sopla y aúlla,
como que canta
pero algo le duele.
Algo le duele al aire
entre las altas frondas
de los árboles altos.
Cuando doliente aún
entra por las rendijas
de mi ventana,
de cuanto él se duele
algo me duele a mí,
algo me duele.

Enriqueta Ochoa (1928-2008)

Nació en Coahuila, en una tradicional familia de orfebres. Su poesía fue influenciada por Concha Urquiza y Santa Teresa de Ávila. Estuvo también cerca de la literatura de Emily Dickinson y Elizabeth Barret Browning. Enriqueta Ochoa encarna esta voz futura, entra a la poesía del siglo XX exigiendo una deidad: el erotismo femenino y la trascendencia del amor que construirá tanto lo literario como de lo mundano. Deja de lado la estructura rígida de las normas clásicas para entregarse al inconsciente sin perder el ritmo que le da sentido a los elementos que conjugan sus versos. Instaura un nuevo concepto literario, lleno de un discurso religioso y femenino. Es notable observar en su poesía un fuerte vínculo con lo religioso. Muestra su afición por lo sagrado reflejando a un Dios que une polos opuestos. Un Dios que penetra en la corporeidad del hombre y la mujer para que sean uno solo. Su poesía es luminosa, litúrgica, existe el yo y la otredad, la comunión y lo espiritual. Sin duda, la poesía de Enriqueta Ochoa inaugura la inocencia, pero también la historia.

Entre la soledad ruidosa de las gentes

Busco un hombre y no sé si sea para amarlo
o para castrarlo con mi angustia.
Tengo hambre de ser
y me siento frente a la ventana
a masticar estrellas
para que este dolor de estómago sea cierto.
La verdad es que duele en los nervios
todo el cuerpo, esta noche, hasta los tuétanos.
En la casa contigua
grita una mujer las glorias de la Biblia
y no conoce a Dios.
Su voz huele a vinagre, a aceite de ricino,
y Dios no huele a eso.
Entre mil olores reconocería el suyo.
Algo que no digiero me ha hecho daño esta tarde.
He visto a otros más humildes que yo.
No quiero reconocerme en ellos.
De tanto huir se me han caído las palabras
hasta el fondo del miedo:
no salen, rebotan dentro como canicas, suenan sordas.
Sin querer, me doy cuenta que me he quedado en la ruina.
Me falta lo mejor antes de irme: el Amor.
Y es tarde para alcanzarlo,
y me resulta falso decir:
—Señor, apóyame en tu corazón
que tengo ganas de morir madura.
Nadie madura sin el fruto.
El fruto es lo vivido y no lo tengo:
lo busco ya tarde,
entre la soledad ruidosa de las gentes
o en el amor que intento, y doy, y espero,
y que no llega.

Concha Urquiza (1910-1945)

Nació en Morelia Michoacán. A sus 11 años ya publicaba sus primeros versos en Revista de Yucatán. Fue militante del Partido Comunista. A pesar de su corta vida y escasa obra poética, ha sido considerada como una de las mujeres más relevantes de la literatura mexicana del siglo XX. Sus versos se caracterizaron por ser expresivos y tradicionales en cuanto a composición. Mientras que en los temas que envuelven su poesía sobresalen el amor, la nostalgia y la melancolía.

La breve existencia de Urquiza no le permitió ver publicado ningún libro, pero después de su fallecimiento se dieron a conocer algunas ediciones de sus poemas. Expertos creen que fue una escritora excelsa de talento que no le alcanzó la vida para proyectar toda su pasión por el arte de escribir.

Aunque tu nombre es tierno como un beso…

Aunque tu nombre es tierno como un beso
y trasciende como óleo derramado,
y tu recuerdo es dulce y deseado,
rica fiesta al sentido y embeleso;
 
y es gloria y luz, Amor, llevarlo impreso
como un sello en el alma dibujado,
no basta al corazón enamorado
para alcanzar la vida todo eso.
 
Ya sólo, Amor, perdido en tus abrazos,
cabe tu pecho detendrá su empeño:
no aflojará las redes y los lazos,
 
verá la paz ni gozará del sueño,
hasta que tenga paz entre tus brazos
y duerma en el regazo de su Dueño.

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